Domingo, Julio 23, 2017

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Calderas de Leña y Calefacción

calderas de leñaUno de los instalaciones más importantes en una vivienda es la de disponer de un sistema de calefacción. En muchos hogares tener este servicio es de vital importancia en las estaciones de invierno y otoño cuando el frío aparece, pues beneficia en nuestra salud y bienestar. La sensación de frío es molesta y poco favorable y, dependiendo de la zona geográfica y la humedad (además del espacio), necesitaremos un sistema que apacigüe y calme esa sensación. Es de vital importancia tanto el funcionamiento como el mantenimiento del sistema de calefacción y hacer un buen uso de este.

Cuando instales el sistema de calefacción es de gran relevancia que sigas las instrucciones y metodologías de seguridad. Si lo instala un técnico debes asegurarte (además de que sea un profesional certificado) de los procesos de funcionamiento, seguridad y mantenimiento para disfrutar del servicio de calefacción mediante un uso correcto.

Las calderas de leña son una gran inversión. Son muchas sus ventajas: coste de combustible cero (si se dispone de leña); gran depósito de combustible; se puede controlar y regular el proceso de combustión al gusto del usuario; son un elemento decorativo elegante; son ecológicas; proporcionan gran poder calorífico y no provocan humo (por tanto, no afecta a nuestra salud, ni al medioambiente).

En contraste con otros sistemas de calefacción, las calderas de leña no necesitan una recarga frecuente, lo que supone un ahorro de combustible y dinero.

La ubicación de la caldera debe situarse en una zona amplia y accesible. Debes asegurarte que en la zona donde se instale no haya material combustible e inflamable (paredes o techos de madera, mobiliario...).

Leña para calderasEl lugar más idóneo donde instalarla es en el comedor. Y es totalmente desaconsejable (por razones de seguridad) colocarla en dormitorios, baños o pasillo. Debemos asegurarnos de que la sala donde esté ubicada disponga de una ventilación natural permanente.

Hay dos tipos de leña: la dulce y la dura. La primera se caracteriza por un encendido y una consumo rápidos; la segunda, es de combustión lenta. Se pueden combinar los dos tipos de madera para el uso de la caldera.

Se debe tener en cuenta una serie de precauciones y medidas de seguridad en beneficio de su uso y mantenimiento. Se debe limpiar periódicamente con un cepillo la caldera e ir retirando las cenizas rutinariamente. Además su utilización implica cierto grado de riesgo que se debe tener en cuenta mediante cuidados y un uso cauteloso y responsable. Requieren una limpieza habitual y una revisión anual.

En conclusión, las calderas de leña ofrecen la más alta tecnología, proporcionando el más elevado rendimiento y grandes comodidades para el usuario. Son muchos los beneficios que aportan las calderas de leña, pero se debe tener en cuenta unos cuidados y un buen mantenimiento para sacarle el máximo provecho. Las calderas de leña son el aliado imprescindible para combatir el frio. Ante cualquier duda sobre este sistema de calefacción es aconsejable consultar a técnicos especialistas para resolver todo tipo de sugerencias (para su uso, mantenimiento, temas de seguridad...).